2014 – Año Vocacional

Escrito el 12/Ene/2014 en Destaques, Download, Noticias

 
MENSAJE DE EMILIA SEBASTIA LLORENS, SUPERIORA GENERAL
Inauguración del año vocacional, 2014
Mis queridas hermanas, querida Familia Consolación hoy me acerco a cada uno con motivo del inicio del año vocacional.
Toda la Familia Consolación, todos los que estamos llamados a consolar, comenzamos este año 2014 con un horizonte nuevo: somos invitados a agradecer a Dios el regalo de la vida y de la propia vocación y también agradecer la vocación y la entrega de tantas hermanas y laicos que acogemos y vivimos el desafío del profeta Isaías: “consolad, consolad a mi pueblo”.
¿Cómo imagino este año vocacional?, ¿cómo lo deseamos cada uno de nosotros? Ante todo en este año queremos contagiar a muchos otros la grandeza y la urgencia de esta misión que vivimos como un imperativo irresistible, algo que irremediablemente configura nuestra identidad más profunda y ha calado hasta nuestros huesos.
Y porque creemos en esto, queremos compartirlo con otros, sobre todo con los que por excelencia buscan con inquietud, que son los jóvenes. Es apremiante empeñarnos con todas nuestras fuerzas para encontrarnos con ellos. Es ineludible ofrecerles acogida, escucha, acompañarles en su crecimiento en la fe, ayudarles a descubrir su vocación en la Iglesia y que puedan escuchar personalmente “a ti te digo, consuela”.
Nuestra vida de compromiso vinculada a cualquiera de nuestras obras o presencias, en la ONGD, como voluntario, como miembro del Movimiento o como hermana de la Consolación, podrá provocar seguramente su respuesta generosa. Nuestro estilo de vida propuesto y vivido con la alegría que mueve el corazón de quien ha sido cautivado por Jesucristo es una alternativa válida hoy en día. Pues sigue siendo posible y un gran regalo seguir al Señor y entregarse en fraternidad a la misión de consolar.
En este sentido, el Papa Francisco nos dice en su reciente Exhortación “Donde hay vida, fervor, ganas de llevar a Cristo a los demás, surgen vocaciones genuinas…” y refiriéndose al testimonio de la comunidad parroquial, la que nos integra a todos como en esta gran familia, afirma que “es la vida fraterna y fervorosa de la comunidad la que despierta el deseo de consagrarse enteramente a Dios y a la evangelización, sobre todo si esa comunidad viva ora insistentemente por las vocaciones y se atreve a proponer a sus jóvenes un camino de especial consagración.”  
 
Empezando el mes de enero, recordamos que en 1841, exactamente el día 6, comienza María Rosa Molas su camino en la vida religiosa. Su camino de especial consagración. Dejando la casa familiar se decide, según nos dice su biógrafo, a “ofrecer su existencia por Dios y por sus pobres”.  La recordamos y la tenemos presente ahora al iniciar este año vocacional ya que nos prepara a la celebración del bicentenario de su nacimiento, en  el 2015. A ella le pedimos que este año sea fecundo para despertar una respuesta semejante en las jóvenes a las que Dios sigue llamando a consagrarse a Él.
Vamos a seguir comprometidos con la oración, como nos dice el Papa, rogando al Dueño de la mies para que mande trabajadores a su mies y que vaya progresando entre nosotros la implicación en ese desafío de crear cultura vocacional para agradecer siempre a Dios el regalo de la vida, de haber sido llamados a  ser Hijos suyos y con una vocación concreta. Que la Familia de la Consolación siga creciendo, y en ella también nuestra familia religiosa, para poder hacer llegar a nuestro mundo el consuelo de Dios.
Para todas las hermanas, para toda la Familia Consolación, en los cuatro continentes, Feliz y bendecido Año 2014.