Un paso de Dios por nuestras vidas…

Escrito el 24/Ago/2013 en Destaques, Fotos, Noticias

Un paso de Dios por nuestras vidas… Estas dos semanas vividas y compartidas con mis hermanas junioras de Latinoamérica y de las diferentes comunidades de Brasil ha sido realmente un paso de Dios por mi vida. Primero la experiencia misionera, el poder compartir con la gente y recibir tanto cariño y una acogida tan llena de amor y alegría de parte de las familias que nos recibieron en sus casas y ver la Gracia de Dios que actúa y no hay barreras que puedan impedir que el amor y el Consuelo de Dios se hagan presentes. Para mí era un desafío estar en una comunidad de Brasil con otros misioneros italianos y nosotras de habla hispana… me preguntaba a mí misma ¿cómo nos vamos a entender? ¿Cómo vamos a misionar si ni siquiera nos podemos comunicar? Pero la Gracia de Dios actuó y el idioma o las diferentes culturas no fueron barrera para seguir anunciando el la Buena Nueva de Jesús. Luego la experiencia de ver tantos jóvenes venidos de tantos países diferentes pero todos unidos por una misma persona: Jesús y una misma fe fue inolvidable. El compartir en la Feria Vocacional primero entre nosotras, preparando nuestra tienda, ilusionadas con transmitir nuestro Carisma a todos los jóvenes que pasaban por la Feria fue una experiencia de afianzamiento en mi propia vocación. Me sentí “en casa” y feliz de poder dar testimonio con nuestra vida de lo importante que es Jesús para nosotras, de la alegría de la consagración y de poder compartirlo con tantos y tantas jóvenes que están buscando la vocación en la que el Señor los llama a ser felices. A demás también nos divertimos mucho cantando y contagiándonos mutuamente la alegría de nuestra fe, de estar en la jornada, de conocer a Jesús. Poder ser testigo de las palabras de Nuestro Santo Padre a los jóvenes me llena de felicidad pero también me interpeló mucho. Para mí fue un llamado a realmente ser protagonista de nuestras vidas, de nuestra Iglesia y de nuestra sociedad. Nunca vi tantos jóvenes juntos! Y lo que más me impactó fue la devoción con la que participaban en cada acontecimiento, el silencio de esos 3000000 de jóvenes en la adoración Eucarística todavía me emociona. En ese momento sólo pensaba “Jesús, estás aquí, estás vivo, estás presente entre nosotros”. A veces creemos que somos nosotras las que vamos a entregar algo a los demás, pero durante estos días en Brasil puedo asegurar que fue totalmente lo contrario, fuimos nosotras quienes recibimos mucho más de lo que podíamos pedir o pensar. El Señor nos ha regalado mucho y estamos muy agradecidas. Gracias a cada una de nuestras Hermanas de las comunidades de Brasil, por la alegría, los pequeños detalles, la acogida tan cariñosa. Seguimos caminando juntas unidas “para el Reino, con la fuerza del Carisma”. Fue un hermoso regalo ver el Carisma hecho vida en ustedes y a través suyo. Tengo el corazón lleno de alegría y gratitud por todo lo vivido y este tiempo ha sido un paso de Dios que ha fortalecido y renovado mi entrega y mi fe. Fernanda Villanueva Tafí Viejo, Tucumán – Argentina.