VOLUNTARIADO INTERNACIONAL CONSOLACIÓN

Escrito el 01/Sep/2014 en Destaques, Noticias

Desde el voluntariado internacionalde las Hermanas de la Consolación se me brindó la oportunidad de venir a Santa Catarina, Nuevo León, México, para colaborar en el hogar de personas con parálisis cerebral que dirigen las Hermanas aquí.

ana 2 Desde el primer momento la idea me entusiasmó, tenía ganas de realizar una experiencia de voluntariado internacional y además tenía la oportunidad de realizarla en mi campo profesional, la educación especial.
 De este modo, llegué al hogar el 14 de Julio, ilusionada y motivada, dispuesta a dar lo mejor de mí, a aprender y mejorar con esta experiencia, y a compartir esta gran labor que aquí se realiza.
En mi práctica profesional ya había tenido contacto con centros de parálisis cerebral, por lo que podía hacerme una idea de lo que me iba a encontrar en este centro. Lo que nunca llegué a imaginarme, es que más allá de personas con parálisis, las que aquí viven son personas  que apuestan y luchan por la vida, por su vida, a pesar de sus complicadas situaciones personales y familiares, y aprovechan cada momento para ser felices y hacer felices a los demás con sus enormes sonrisas. 
En el Hogar también viven personas como las Hermanas y los trabajadores que dan vida, con su cariño y dedicación, mejorando las condiciones de cada una de estas personas.
No es fácil esta labor y siempre hay mucho trabajo que realizar, pero todo es más llevadero gracias a las respuestas en forma de sonrisas, carcajadas, besos y abrazos que recibes por parte de cada una de las personas a las que aquí se atiende. Es difícil explicarlo con palabras, pero cuando solo con oír tu voz giran la cabeza, sonríen y te miran sientes que todo el esfuerzo ha merecido la pena.
Personalmente esta experiencia esta siendo una gran lección de vida para no rendirme ante las adversidades, luchar por ser feliz, confiar en el camino que Dios tiene para mí, redescubrir mi vocación y sentir plenamente el carisma de la Consolación.
 Por todo esto no puedo más que dar las gracias al voluntariado internacional y a las Hermanas de esta comunidad por dejarme vivir esta experiencia.
Agradecida y afortunada
Ana
Maestra de educación especial
 Murcia, España.